domingo, 10 de noviembre de 2013

Currículum Karate

Y como despedida del blog os dejo con mi currículum de karate:

Javier Andreu Ortuño es Instructor de Karate de la AIKS. Comenzó la práctica del Karate Shotokan en 1996 a los 4 años de edad en el programa de Actividades Extraescolares del C.P. Mariano Benlliure de Elche con el Sensei Gonzalo Molina.






Éxitos en Competiciones


2004 - 3o en el Campeonato Provincial de Alicante en Kumite Infantil +60kg

2005 - 3o en el Campeonato Provincial de Alicante en Kumite Infantil + 55kg

2005 - Subcampeón de la Comunidad Valenciana en Kumite Infantil +60kg

2005 - 3er puesto en el Campeonato de España en Kumite Infantil +60kg

2006 - Subcampeón Provincial de Alicante en Kumite Juvenil +70kg

2007 - Subcampeón Provincial de Alicante en Kata

2007 - Subcampeón Provincial de Alicante en Kumite Juvenil +70kg

2007 - Subcampeón Provincial de Alicante en Kata

2007 - 3o en el Campeonato Provincial de Alicante en Kumite Cadete +75kg

2008 - 3o en el Campeonato de la Comunidad Valenciana en kumite Junior +80kg

2010 - 3o en el Campeonato Provincial de Alicante en Kumite Sub 21 +78kg

2010 - 3er puesto en el Campeonato Universitario del Grupo Levante kumite -84kg

2010 - Subcampeón de la Comunidad Valenciana en Kumite Sub 21 +78kg

2010 - Subcampeón del I Open Internacional de la RFEK en kumite +84kg

2011 - 3er puesto en el Campeonato Universitario del Grupo Levante kumite -84kg

2011 - 3o en el Campeonato de la Comunidad Valenciana en kumite Sub 21 +80kg

2011 - 3er puesto en el Campeonato Autonómico de Clubes de la Comunidad Valenciana, en el equipo de la Escuela Shin-Gi-Tai en la modalidad de kumite

2011 - Subcampeón Open Internacional ISKA Cup en kumite por equipos

2011 - Campeón del II Campeonato Nacional Shotokan en kumite Sub 21 Open

2012 - 3er puesto en el Campeonato Autonómico de Clubes de la Comunidad Valenciana, en el equipo de la Escuela Shin-Gi-Tai en la modalidad de kumite

2012 - Subcampeón del Campeonato Universitario Grupo Levante kumite -84kg

Ha participado en los Campeonatos de España Universitarios (Almería 2010 y Madrid 2011).

Ha participado en el 3er European Championships for Seniors and Veterans del 7 al 11 de Abril, 2010 Santarém (Portugal).

Además de los campeonatos federativos ha participado en varios campeonatos nacionales e internacionales shotokan y ha quedado campeón y subcampeón de trofeos de ciudades como Pinoso, Santa Pola o Alicante (Kata y Kumite).

Ha colaborado desde 2005 en la enseñanza de Karate Shotokan con la AIKS en diferentes colegios de Elche (C.P. Virgen de la Asunción, C.P. Dama de Elche, C.P. Vicente Blasco Ibañez).





Cursos Técnicos

Cursos de Karate Shotokan con el maestro Sihan Keigo Abe, 9º DAN Shotokan.


Cursos con el Jefe Instructor JSKA España Rubén Cernuda, 5º DAN Shotokan.

Curso de Karate Shotokan con el maestro John Mullin, 8º DAN Shotokan.

Curso de Karate Shotokan con el maestro Richard Amos, 7º DAN Shotokan.

Curso de Karate Shotokan con el Sensei Hiroshi Shirai, 10º DAN Shotokan.

Curso de Karate Shotokan con el Sensei Teriyuki Okazaki, 10º DAN Shotokan.




Actualmente


Es Cinturón Negro 1er DAN por la Real Federación Española de Karate y D.A. (RFEK), International Shotokan Karate Academy (ISKA) y la World Union of Karate-Do Federations (WUKF).

Es Árbitro Regional por la Federación de Karate y D.A. de la Comunidad Valenciana (FKCV).

Es Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante.

Es Instructor de Karate de la AIKS en el C.P. Ramón Llull de Elche.

Continúa sus entrenamientos en el Dojo Shin-Gi-Tai junto a su maestro, el Sensei Gonzalo Molina, 6º DAN Shotokan.



Sihan Keigo Abe

Kárate Femenino

Hoy en día, el karate femenino está en auge. Parece que la mujer de hoy, muy concienciada por la seguridad ha hecho que se plantee el hecho de realizar artes marciales. Y son muchas las que han conseguido integrarse perfectamente en todos los niveles de la práctica del karate, dominando sus temores y dejando a un lado la desconfianza y los complejos a la hora de entrar en un Dojo.




Pero es cierto que el karate se ha considerado un deporte masculino a lo largo de los años (entendido así en Occidente), incluso si miramos las competiciones femeninas, no han alcanzado su verdadero auge hasta hace pocos años. Pero, pese a todo, la escasa tradición de la mujer en karate en occidente nunca se ha sido motivada por limitaciones reales a la práctica del karate.

Las niñas, las mejores alumnas

Pese a que la incorporación de la mujer ha sido lenta, son precisamente las niñas las que más pueblan los gimnasios en las categorías infantiles. Su capacidad es tal que demuestran con rapidez sus facilidades físicas en cuanto a elasticidad y trabajo de equipo. Las niñas suelen ser las mejores alumnas, muy aplicadas, atentas y motivadas para demostrar que pueden hacerlo mejor que sus compañeros.

                                     


Pero la realidad todavía es incierta. Son muchos los padres que, faltos de información, evitan que sus hijas practiquen karate incluso como actividad extraescolar. Tratan equivocadamente de protegerlas. Pero realmente, les están cerrando una puerta para que ellas mismas desarrollen una capacidad y una gran confianza en sí misma. Se piensa muchas veces que una niña en karate lo pasará mal, pero se olvida el aspecto de la autodefensa. ¿Qué mejor deporte para una niña que aquel que la enseñará a ser precavida, fuerte, decidida, vigilante y ante todo, a saber defenderse?



La adolescencia, una etapa difícil

En la adolescencia, hay numerosos casos de dudas acerca de la continuidad con unos entrenamientos que han ocupado gran parte de su vida. Pero esto no es sólo en las mujeres. Los chicos jóvenes también pasan por esta época de dudas e incertidumbre. Se enfrentan a la decisión de continuar y crecer verdaderamente dentro del karate, o por el contrario, la salida fácil. Dejar los entrenamientos y dedicar ese tiempo a salir con los amigos.

Sólo aquellas con una fuerte mentalidad y con la ayuda de padres y maestro continuarán y alcanzarán la madurez dentro del karate, consiguiendo por tanto aquello que en un principio era el objetivo principal de la mujer en karate, la autodefensa, aunque también descubrirán el verdadero objetivo de todo practicante de karate, el conocerse a sí mismo, sus limitaciones y sus posibilidades.

Karate para bajar de peso


Muchas mujeres descubren el karate como un medio únicamente para mantenerse en forma o incluso bajar de peso. Es cierto que la condición física se trabaja mucho en karate, y todo hay que decirlo, se trabajan todas las partes del cuerpo por igual. Así como un tenista probablemente emplee más tiempo entrenando un golpe ganador con su brazo bueno, en karate se entrena todo el mismo número de veces por cada mano o pie. Además, el trabajo de elasticidad y del tren inferior (piernas y glúteos) hace del karate un ejercicio perfecto para todas las mujeres.


Sentimiento de inferioridad

Desgraciadamente, existe un sentimiento infundado de inferioridad en gran parte de las mujeres que las hace pensar, erróneamente, que si comenzaran a practicar karate, su trabajo no sería valorado por sus compañeros, no serían aceptadas, o provocarían risas entre los demás practicantes.

Esto obviamente es falso. Es más, el hecho de que una mujer se anime a practicar karate es síntoma de su fortaleza y su valía, y por consiguiente motivo de admiración de todos hacia ella.


 

Pero el temor viene de que en karate, el esfuerzo y la progresión que se le exige a la mujer es exactamente el mismo que al hombre. Pero lo que muchas mujeres no saben, es que son totalmente capaces de ponerse al mismo nivel. Y aquellas que se han aventurado y lo han conseguido, son tremendamente fuertes en espíritu, porque decidieron plantearse un reto que muchas desechan por miedo o sentido al ridículo.
Poco a poco se van creando departamentos de karate femenino en las federaciones, y las competiciones femeninas cada vez son más importantes (y normalmente igual de espectaculares que las masculinas). Así que desde aquí, sólo puedo dar ánimos a aquellas mujeres que sientan la curiosidad o necesidad de probarse a sí mismas, y de adquirir unas habilidades y capacidades que la harán totalmente suficiente para su autodefensa. Porque, todo hay que decirlo, la mujer es la que verdaderamente encarna la filosofía del karate: utilizarlo únicamente para la defensa personal, y nunca para crear conflictos.

España, bronce en el Campeonato del Mundo (París 2012)

Karate Deportivo vs Karate Tradicional

Para hablar de las diferencias entre Karate Deportivo y Karate Tradicional es preciso recordar que el karate se desarrolló como un sistema de defensa personal sin la utilización de armas. Más adelante, cuando se introdujo en Japón, al mezclarse con su cultura acabó convirtiéndose en BUDO (Arte Marcial). Hoy en día se practica karate en todo el mundo, y se realizan torneos y competiciones de dos tipos: Karate Deportivo y Karate Tradicional.

Rafael Aghayev (Karate Deportivo)

En las competiciones, las de Karate Deportivo suelen ser divertidas, pero si hablamos a nivel mundial, mucha más gente participa en las de Karate Tradicional. En las competiciones deportivas suele utilizarse un sistema de acumulación de puntos, mientras que en las tradicionales se utiliza un modelo de combate de un solo punto. La diferencia es simple, en las competiciones deportivas, debido a que el que más puntos acumule es el vencedor, uno puede relajarse y pensar durante el combate, sabiendo que si pierde un punto, todavía tendrá opciones de ganar. Pero en los torneos de Karate Tradicional uno tiene que pensar “ésta es mi última oportunidad”, de modo que tiene que poner todo su ímpetu en esa acción.

Karate Tradicional

El Karate Tradicional se basa en el arte de la autodefensa. Y esto, si lo trasladamos a la realidad, nos hace ver que el peso y la altura del oponente no importan, no existen categorías de peso. Por el contrario, en Karate Deportivo, al entender la lucha como un acontecimiento deportivo y no como un arte, llegan a tener hasta ocho categorías distintas de peso.

Para entender esto, es necesario conocer el fondo de la historia. En Japón existe una frase célebre “ICHIGO ICIHE”, que significa “una vida, un encuentro”. Proviene de la ceremonia del té, y viene a decir que dicho momento es único. Que estás reunido con una persona por vez única en tu vida, por lo que has de aprovechar esa reunión como algo precioso. Se trata de hacer lo mejor que pueda en cada momento. En el Kendo (arte de la esgrima con espada japonesa) se enseña que “uno debe ponerse a disposición de su adversario” y atacar. Se trata del último momento de tu vida, por lo que no puedes guardarte nada. Has de actuar dando el máximo de ti, sin preocupación sobre qué vendrá luego.

ISKA España en el Campeonato de Europa Tradicional

El Karate Deportivo no enseña ésta actitud final. En la vida real, si una mujer es atacada por alguien, tan sólo tendrá una oportunidad para defenderse. En Karate Deportivo uno puede perder un punto y sabrá que todavía puede ganar. Pero en Karate Tradicional, se basa en la filosofía de los antiguos Samuráis. Si estas en medio de una lucha, el primero que ataque con su catana y consiga cortar al oponente mantendrá la vida, mientras que el otro la perderá. No existen segundas oportunidades. En Karate Tradicional es igual. El primero que ataque y acierte, será el justo vencedor. Aquí no existe estrategia de probar al adversario, dejarse atacar, ni intentar agotarlo físicamente para remontar al final del combate. Y por eso mismo no existen categorías de peso. Porque nunca sabes en la calle cómo será tu atacante.

ISKA España en el WUKF European Championship (Campeonato de Europa Tradicional)

Desde la antigüedad, los maestros espadachines japoneses tienen un dicho: “KEN 3 ZEN 7”, que significa que en un combate, la victoria depende un 30% de la técnica y un 70% del estado mental.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Karate en la educación infantil

Todos sabemos de la importancia que tiene para los más pequeños crecer en un ambiente sano, tanto en lo referido a las relaciones familiares, como en lo que respecta al aspecto deportivo de la vida del pequeño.

Pongo el ejemplo de cuando un niño nace con algún problema de salud. Es obvio que los padres le ofrezcan una cierta sobreprotección, pero ésta debe desaparecer inmediatamente cuando el médico da el alta al niño, ya que de lo contrario estaremos contribuyendo involuntariamente a que en un futuro ese niño pueda ser tímido, y no valore el esfuerzo que cuesta conseguir lo que uno desea.

Pero fuera de esta puntualización, todos los niños deberían realizar algún deporte durante su crecimiento. Un deporte que les ayude a crecer sanos, desarrollar unas capacidades físicas y motoras importantes para su crecimiento, y aprender valores como el compañerismo, la superación y la perseverancia para conseguir sus objetivos.



El niño debe aprender el valor del esfuerzo, a que existe perdida de beneficios cuando no cumple sus responsabilidades, así como el respeto total a sus padres y educadores cuando tengan que tomar una decisión justa , esto se traduce en la edad adulta en que la vida , el éxito y la salud, solo se obtienen esforzándose personalmente en alcanzarlas, el desconocer reglas así como el infringirlas repercutirá en una sanción social que puede hacerlos terminar en la cárcel y perder la libertad, el aprendizaje del respeto se verá reflejado en asumir la existencia de leyes y autoridades así como jerarquías existentes para el buen y correcto funcionamiento de la vida .

En este sentido, el Karate-Do, siempre y cuando el modelo de aprendizaje sea el tradicional, el que respeta la ética y los valores, y no alguna derivación que sólo busca sacar el dinero a cambio de la promesa de conseguir rápido pasar de cinturón, olvidando por completo el fondo de las Artes Marciales.



Si se enseña correctamente, el karate funciona como un educador social, puesto que va más allá de un simple deporte. Muestra a los niños una serie de reglas de conducta que contribuyen a construir en el pequeño una voluntad fuerte e inquebrantable.

Esto es algo que se ve claramente al final de cada clase, cuando se recita el Dojo Kun (normas básicas del Karate) y los niños tienen la oportunidad de ir interiorizando estas premisas:

-Formación de la personalidad
-Rectitud
-Esfuerzo y constancia
-Respeto a los demás
-Reprimir la violencia

Y por lo que respecta a la salud física, existe todo un estudio que llega a la conclusión de que todas las técnicas de karate, así como el acondicionamiento físico, ofrece un entrenamiento cardiovascular óptimo, con ejercicios aeróbicos y anaeróbicos, ejercicios de resistencia, de potencias y velocidad, trabajando tanto las fibras rojas (de contracción lenta, responsables de la actividad física de largos esfuerzos con gran continuidad) como las blancas (contracción rápida, que trabajan en esfuerzos de máxima explosividad, fuerza, velocidad y corta duración) para que se cumple el objetivo primordial del karate, obtener fuerza y potencia necesaria para terminar con un solo golpe con tu adversario. Y precisamente por la finalidad de este entrenamiento, es lo más importante la filosofía del karate, de ayudar a formar un espíritu noble, que sea consecuente con sus actos, justo y responsable.

En definitiva, ayudar a crecer al pequeño sano tanto físicamente, con un entrenamiento adaptado a su edad, con claras limitaciones a la hora de practicar el combate (todo muy medido y con máxima precaución, evitando siempre el contacto directo), como mentalmente, formando a los niños como personas de gran espíritu, capaces de discernir entre lo bueno y lo malo, y de rechazar cualquier acto de violencia o mala conducta, incluyendo aquellas que sea perjudiciales para sí mismos (como pueda ser el consumo de drogas, o las malas compañías). Todo esto es el gran valor añadido del karate en la educación de los pequeños. 



Y por supuesto, el hecho de que jamás se le enseñará a fingir en competición, ni a usar artimañas ni engaños que en otros muchos deportes son llamadas (tristemente) “pillería”, “experiencia” u “oficio”. Todo esto lo digo desde mi propia experiencia (más de siete años enseñando karate a niños), y de la comparación de estos niños, de mi misma persona y mis compañeros de karate que comenzaron conmigo a los cuatro años de edad, y de otros amigos que han crecido en otros deportes dónde quizá el ansia por ganar hace olvidar el verdadero espíritu deportivo y sobre todo, humano.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Las buenas maneras


En esta ocasión vamos a hablar de las buenas maneras en Karate. Las buenas maneras nunca pasan de moda, y en karate, la etiqueta es fundamental para crear el clima adecuado en un Dojo de artes marciales. A continuación vamos a ver varias reglas de cortesía que se respetan todavía en muchos centros de Karate tradicional (como en mi escuela sin ir más lejos).

Saludo de pie

1- El Budoka (practicante de artes marciales) ha de ser muy escrupuloso con respecto a la higiene de su cuerpo y su karategi (traje de entrenamiento). Ante todo, es muy importante mantener las uñas de manos y pies muy cortas, así como despojarse de anillos, pulseras, medallas, pendientes, piercings, etc. (por su seguridad y la de sus compañeros). Además, está prohibido masticas chicle en el tatami.

2- Tanto a la entrada como a la salida del Dojo, saludará de pie y de cara al kamiza (lugar donde se encuentra la foto del maestro fundador del karate (Gichin Funakoshi), situado en la zona frontal del tatami (igual que la pizarra en la clase de una escuela).

3- El alumno ha de entrar en el Dojo antes que el Maestro (Sensei). Aprovechará los minutos de espera para olvidarse de las preocupaciones externas, y tomar conciencia de su “aquí y ahora” de manera que cuerpo y mente queden disponibles, libres y receptivos para comenzar el entrenamiento.

4- La puntualidad es otra forma de cortesía. La clase comienza cuando llega el maestro (por eso debemos entrar antes que él), con un saludo en “se iza” (sentados sobre las rodillas, con la espalda recta) al fundador (el Maestro Funakoshi), y un segundo saludo entre Maestro (Sensei) y alumnos.

5- En caso de llegar tarde, el alumno habrá de esperar en posición “se iza” (sentado sobre las rodillas, con la espalda recta) en la entrada del tatami hasta que el maestro le invite a entrar. Entonces el alumno saludará y se pondrá en la parte de atrás de la clase independientemente de su cinturón (recordemos que en karate se forma por filas por orden de cinturón y antigüedad). El alumno permanecerá atrás toda la clase salvo que los demás alumnos (de cinturón más bajo que éste) le cedan su lugar con un saludo de cortesía. Esto suele suceder a menudo, como muestra de respeto a un sempai (alumno más aventajado).

Posición Sei Za

6- Antes y después de la práctica con un compañero, ambos se saludarán de pie.

7- Nunca se abandona sin motivo el Tatami durante la clase. Si existe alguna razón por la que se deba salir, habrá de pedir la autorización del maestro, saludándole a él y al kamiza (lugar donde se encuentra la foto del fundador) antes de salir.

8- En el momento en que haya que sentarse para observar a otros compañeros o la explicación del maestro, habrá de hacerse en seiza o con las piernas cruzadas, evitando apoyar la espalda en la pared o estirar las piernas y apoyar las manos en el suelo.

9- Si un alumno quiere preguntar algo al maestro, irá a su encuentro, siempre sin interrumpir una explicación, le saludará, hará la pregunta, y seguidamente volverá a saludarle.

10- Durante el entrenamiento se debe guardar silencio. La palabra no siempre es necesaria, incluso puede llegar a perturbar una mente que debe estar vacía y dispuesta para el entrenamiento.

11- Ha de guardarse respeto a todos los compañeros sin excepción, ya sean de mayor o menor grado que tu. Se debe recibir de buen agrado las explicaciones o correcciones de cintos superiores y evitar corregir a un compañero si no se ha alcanzado el 1er DAN (cinturón negro) salvo indicación expresa del Sensei (Maestro).

12- Si el Sensei explica una técnica, habrá de practicarse esa, sin modificaciones ni alteraciones, evitando desviarnos ni introducir variaciones de ningún tipo.

13- Cada vez que debamos colocarnos bien el karategi (traje de entrenamiento) debemos dar la espalda al kamiza (zona frontal de la clase donde está la foto del fundador).

14- Si queremos dirigirnos al Sensei (Maestro) para cualquier tema ajeno a la clase, tendremos que pedir permiso al Sempai (alumno más aventajado), y será éste el encargado de transmitir la noticia o pregunta al Sensei.


Como veis, en Karate se da mucha importancia a las buenas maneras. Recordemos que siempre se dice que el Karate comienza y acaba con la cortesía. ¡OSS!


Saludo en Sei Za

Movimiento y postura inicial: La esencia del karate



La entrada de hoy resume un artículo de Masatoshi Nakayama del número 46 de la revista Fightin Arts International. En él, Nakayama describe los orígenes del Karate de competición y cómo fue concebido por sus creadores como una forma de desahogo y diversión entre los estudiantes más jóvenes en lugar de una parte importante del entrenamiento de Karate.

Los primeros días del Karate-Do, años después de 1935, varias escuelas de karate organizaron los llamados “Kokangeiko” (intercambio de la práctica de cortesías) con el fin de crear amistades entre estudiantes de diferentes escuelas. En ellos, los participantes se atacaban con todas las técnicas a su alcance. Consistía en la ejecución de kata (secuencias de técnicas de ataque y defensa frente a oponentes imaginarios) y ataque y contra-ataque, en el cuál un alumno tenía una única oportunidad de atacar, y su oponente de la misma manera tenía sólo una oportunidad para el contra-ataque. El problema era que los jóvenes eran de sangre caliente, y poco a poco estos encuentros dejaron de saciar sus ganas de probarse a sí mismos.


Maestro Masatoshi Nakayama

No podían resistir las ganas de probar las técnicas con la potencia que adquirían en los entrenamientos, y frecuentemente se causaban revueltas reales que tenían que ser detenidas por parte de los jueces. En teoría los encuentros eran libres y participaban 5 o 6 estudiantes de cada universidad.

Pero la realidad era bien distinta. Los jueces rara vez tenían tiempo de parar las revueltas, que solían durar unos 30 segundos. Cuando terminaban, muchos estudiantes tenían los dientes rotos o la nariz torcida, cejas partidas, orejas rojas o simplemente quedaban paralizados por recibir una patada en el abdomen. Se trataba de verdaderas escenas sangrientas dentro de un Dojo. Todo debido a que en sus inicios, el karate carecía de reglas para el combate, pues nunca fue diseñado para este fin, sino para la propia defensa, y enfocado a la ejecución de una única técnica definitiva. En esa época, Nakayama era estudiante de uno de esos clubes. En el artículo dice que llegó a temer que el karate se convirtiera y acabara degenerando en una técnica bárbara y peligrosa. Dice que defenderse de un oponente debe ser el objetivo de un Arte Marcial, que una persona debe luchar libremente utilizando todo su potencial si quiere mantener sus habilidades, de modo que Nakayama llegó a pensar que el karate era demasiado potente y peligroso para encuentros de competición.

Continúa diciendo que el karate surgió en Okinawa, lugar donde la gente tenía prohibido el uso de armas. Se practicaba sólo kata (secuencias de técnicas de ataque y defensa frente a oponentes imaginarios) y así podían mantener su técnica, pero no podían mejorar su condición mental y física en una pelea real.

Y esto era un tema clave. Era necesario aprender a manejar la ansiedad y las emociones en situaciones límite frente a oponentes reales. Sólo así estarás preparado de verdad en caso de necesitar defenderte en la vida real. Pelear es peligroso, pero indispensable, decía Nakayama. Durante la II Guerra Mundial, Nakayama, en su búsqueda de una forma para que los estudiantes pudieran entrenar la parte del combate, ideo unos enfrentamientos con protectores, pero éstos causaban molestias y fueron culpables de numerosas lesiones, por lo que debía seguir buscando.

Enfrentamiento de kumite (Combate)

Al finalizar la guerra, Japón abandona el militarismo y comienza una época de paz. Pero los clubes seguían compitiendo, y los estudiantes seguían lesionándose. Durante esa época afirma Nakayama que cualquier forma de violencia era repudiada, y pensó que o cambiaba el karate, o éste sería visto como la personificación de la violencia, con la consiguiente desaparición.

Nakayama llegó a la conclusión de que podía convertir el karate, en cierta medida, en un deporte, y se puso a estudiar las reglas de muchos deportes, observando sus enfrentamientos. Finalmente, desarrolló reglas y estilos de pelea que permitían utilizar todas las técnicas al máximo nivel minimizando en gran parte las lesiones de los estudiantes. Pero también tenía claro que si ponía demasiado énfasis en la pelea, se perdería la técnica, y por ello incluyó el kata en los enfrentamientos. En Octubre de 1957, en el “Gran Torneo de todo Japón”, organizado por la JKA (Japan Karate Association), de la cual Nakayama es el fundador, se incluyeron estos enfrentamientos, junto a los de kumite (combates). Ningún estudiante fue lesionado de gravedad e impresionó de toda la audiencia. Este modelo de competición pronto se desarrolló por todo el mundo.

Final Kata Mundial 2012: Japón vs Italia

Pero Nakayama tenía miedo de que estos enfrentamientos fueran en contra de los principios del Karate-Do que defendía el Maestro Gichin Funakoshi, que siempre decía que “el Karate es el arte del hombre virtuoso”. El significado del Karate-Do va más allá de la victoria en un torneo. A diferencia de otros deportes, el Karate posee alma propia, y para ser un verdadero maestro de karate hay que conocer su esencia.

La esencia del karate va ligada a la idea de que en karate no existe movimiento inicial (Karate ni sente nashi). Se trata de un consejo para los estudiantes de no iniciar el ataque de manera descuidada. Es una prohibición. Funakoshi lo repetía a sus alumnos una y otra vez. En karate, la potencia se concentra en un único punto, ya sea el pie o la mano, y su fuerza destructiva se pierde en un instante. Por ello había una advertencia que se utilizaba mucho: se decía a los estudiantes que consideraran sus puños y pies como espadas. En combates de práctica, los puños o pies se dejaban a un centímetro del oponente para no lastimarle, pues las técnicas se ejecutaban con la máxima potencia.

El karate se practica de dos formas, kata (forma) y kumite (pelea). Ambos tienen un modelo de defensa y ataque, y tienen en cuenta de cuatro a ocho enemigos ya sea delante, detrás o a los costados. Si pensamos en la potencia de las técnicas, comprenderemos la frase de que no hay movimiento inicial en karate. Y es probablemente debido a que el karate nació como defensa personal. Sin necesidad de iniciar el movimiento, pues una pelea jamás la iniciará un karateca. Un practicante de karate debe cultivar una actitud noble, ser amable, evitar conflictos y lugares problemáticos. Debe ser honesto y tener gran corazón. El fondo del karate es la armonía, contigo mismo y con la gente. Por eso siempre se dice que el karate comienza y acaba con la cortesía.

Y esto traducido a la postura significa que al no haber primer ataque en karate, uno no debe endurecer su cuerpo, debe relajarse y estar listo para cualquier ataque en cualquier dirección. No existe postura física, pero sí mental, y debes estar preparado en todo momento.

“Si centras tu mente en los movimientos del oponente, tu mente será absorbida por estos movimientos; Si tu mente se centra en la espada del oponente, será absorbida por la espada; si tu mente se centra en cortar al oponente, será absorbida por cortar al oponente; si está en tu espada, será absorbida por tu espada; y si está en no ser cortado, será absorbida en no ser cortado”. Esto defendía Nakayama. Y por ello defendía que “debes poner la mente en ningún lugar”. Sólo así tu mente logrará expandirse por todo tu cuerpo con total libertad, siendo capaz de dominar tus brazos, piernas y tus ojos. Si centras la mente en un único punto, ésta es absorbida por ese punto. Si la centras en una preocupación, la preocupación la absorberá. Sólo una mente vacía será libre de responder con precisión en cualquier situación.

Dice Nakayama en el artículo que este pensamiento proviene del budismo. Los monjes Zen defendían que una mente que no se sitúa en ningún lugar, estará en todos lados. Se trata del estado de vacuidad (vacío) que tanto defienden. Y añade un ejemplo Nakayama, comparando la primera vez que aprendemos a conducir un coche. No es muy difícil, pero tomamos todas las precauciones posibles. Pero con el tiempo, una vez hemos automatizado los movimientos, nos despreocupamos. No somos conscientes de nuestra técnica.

Y esa precisamente es la etapa más alta en una pelea dentro del Karate-Do. No tenemos postura de mente. En las artes marciales, cuando se alcanza la etapa más alta, luego de muchos años de duro y constante entrenamiento, volvemos de nuevo a la primera etapa. Aquella en la que no conocemos ninguna técnica ni ninguna postura. Dejamos de centrar nuestra mente en ningún lugar. Cuando se produce un ataque, simplemente respondemos de manera automática, inconsciente, sin estrategia alguna, debido al alto grado de interiorización del karate dentro de la persona. Has realizado las técnicas tantos miles de veces que ya forman parte de ti. Sale como el respirar, de manera inconsciente, pero totalmente eficaz.

Se trata del nivel más alto en el Karate-Do. Del verdadero significado de “No hay postura de mente”, y de que “No existe postura inicial en karate”. Esta etapa sólo puede ser alcanzada después de dolorosos entrenamientos, pero no por ello está relacionado con la fortaleza física. En occidente, la fortaleza física es clave dentro de las artes marciales. Los hombres de avanzada edad deben retirarse. Pero en oriente, en Karate-DO, se hace mucho énfasis en la técnica basada en la práctica de kata. Uno puede practicar este Arte Marcial toda su vida, sin importar la condición física. A mayor práctica, mayor soltura, y más cerca estaremos de alcanzar la mayor etapa, en la que no existe postura ni en la mente ni en el cuerpo.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Potencia en el karate

Hoy vamos a hablar de la potencia en el karate. El karate es un arte marcial que precisa de mucha potencia, y por ello a la vez de mucho control. En la potencia influye mucho la elasticidad de los músculos, para conseguir movimientos suaves, y la habilidad de cada uno de transformar esos movimientos suaves en movimientos fuertes en el menor tiempo posible (contacto). Ello requiere una gran coordinación de todos los músculos y articulaciones para dirigir toda tu energía siguiendo un correcto orden y timing. Controlar el timing en la contracción-expansión muscular (relajación) es vital a la hora de ejecutar una técnica correctamente.


Mae Gary (Patada frontal)


Existe una frase en karate que dice así “Karate ni sente nashi” que significa “En karate no existe el primer ataque”. Este precepto lo situó el Maestro Funakoshi como el segundo más importante, únicamente por detrás de “El karate comienza y termina con la cortesía”. Bien, pues esta frase va muy ligada a la idea de que en karate sólo existe una única oportunidad para ganar o perder, y es por ello que cada técnica debe ser entendida y ejecutada como la técnica definitiva. Y ello sólo es posible si comprendemos y realizamos nuestros entrenamientos buscando conectar toda nuestra energía en la potencia de la técnica. Cuerpo y mente conectados en el espacio de tiempo más corto posible en la realización de la técnica, durante la cual ninguna energía debe perderse por el camino. Para ello es fundamental la concentración. Es imposible sacar todo nuestro potencial si no estamos 100% pendientes de nuestro entrenamiento. Una vez entras en el Dojo, toda preocupación debe quedarse fuera.

El “kime” es muy importante en karate. Significa la unión entre cuerpo y mente. La clave para sacar toda la potencia en cada ejecución es estar lo más relajado posible (aquí hay que puntualizar, no debemos estar relajados como si estuviéramos durmiendo, sino que debemos estar relajados pensando en el ejercicio y preparados para llevarlo a cabo, eso sí, evitando estar tenso. Cuanto más relajados estemos, mayor será la potencia con la que ejecutemos la técnica.

Es preciso intentar conectar la vista y la respiración. La vista estará pendiente del objetivo y de su alrededor (nunca debemos obviar nuestro entorno). La respiración sigue la imagen de lo que vemos con los ojos, y el cuerpo sigue a la respiración, consiguiendo un estado de conexión física y mental total.

Por otro lado, es imposible hablar de suavidad, relajación, etc., si no estamos bien asentados. El Karate Shotokan se caracteriza por sus posiciones grandes y fuertes. Debemos utilizar la energía del suelo. Esto es muy simple, sólo hemos de recordar la Tercera Ley de Newton (Acción-Reacción). Cuanto mayor fuerza utilicemos contra el suelo, mayor energía obtendremos, y si estamos bien conectados, esta energía pasara de nuestras piernas (posición) a nuestro tronco y brazos para la ejecución de una técnica definitiva. La energía en karate comienza desde los pies a través de las piernas hasta la técnica en si misma (ya sea con el brazo o con la pierna). Recordemos que nuestras extremidades no son más que herramientas a través de las cuales canalizamos la energía de todo el cuerpo en forma de técnicas.

Si existe descoordinación entre la parte inferior y superior del cuerpo, la técnica será débil, y además es muy posible que acabemos sufriendo algún problema de espalda o cadera. Los pies son como las raíces de los árboles, dirigen la técnica superior, pero si no los usamos correctamente, el árbol puede llegar a torcerse. También son los responsables del equilibrio. Una técnica ejecutada sin conexión arriba/abajo del cuerpo, probablemente acabará en un técnica débil y provocará falta de equilibrio al sujeto que la realiza.


Golpeando el Makiwara

Vuelvo a recordar que es muy importante la relajación. Músculos en tensión, pero relajados. No rígidos, no agarrotados. Articulaciones relajadas que permiten libertad de movimiento, y por tanto, mayor fluidez de la energía. Una posición recta, que respete la línea entre la columna vertebral el cuello y la cabeza será la clave para que la respiración sea natural.

En resumen, la ejecución de una técnica de karate es como un todo. Mente y cuerpo unidos, coordinados. Empieza con la obtención de energía del suelo, energía que fluye por el cuerpo gracias a la conexión entre la parte de abajo y de arriba del cuerpo, la respiración, los músculos relajados, y finalmente, la técnica. Un proceso unidireccional que no sólo es exclusivo del karate. Se trata de un ejercicio aeróbico realizado correctamente y aplicado con movimientos y técnicas de karate para conseguir potencia, control y que la técnica sea definitiva. Recordemos, “Karate ni sente nashi”.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Dojo Kun

El Dojo Kun es una serie de preceptos escritos en Kanji (Ideogramas Japoneses) que suelen estar colgados en la pared del Dojo. Se dice que su origen es posterior a la II Guerra Mundial, puesto que el Maestro Funakoshi no los menciona en su autobiografía). Estos preceptos ayudan a mantener una vía del pensamiento al practicante.

Al inicio y al final de cada clase, y a la voz del Sensei (Maestro), los karatecas adoptan Seiza (se inclinan sobre las rodillas) y hacen Mokuso (cierran brevemente los ojos mientras se concentran para limpiar la mente y reúnen la energía para volver a la calma). Después se recita el Dojo Kun (preceptos del Karate-Do). 



En Japón suele recitarse tras cada clase:



Dojo Kun



HITOTSU! JINKAKU KANSEI NI TSUTOMURU KOTO!


HITOTSU! MAKOTO NO MICHI O MAMORU KOTO!

HITOTSU! DORYOKU NO SEICHIN O YASHINAU KOTO!

HITOTSU! REIGI O OMONZURU KOTO!

HITOTSU! KEKKI NO YU O IMASHIMURU KOTO!

¡Oss!


Y ahora vamos con la traducción:


Formación de la personalidad: Tener siempre como objetivo el perfeccionamiento del carácter y la personalidad. El Karate-Do es más que un mero ejercicio físico. Por medio de un duro y riguroso entrenamiento, desarrollamos el espíritu de lucha y superación. El karateca aprende a controlar su mente y a vencer las dificultades que el ejercicio físico le depara. El fortalecimiento del espíritu antes las adversidades contribuye y ayuda al perfeccionamiento del carácter. Por lo tanto, aquellos que físicamente estén más limitados, siempre tienen el espíritu para perfeccionar.

Explicación: Hace años, la ética del carácter era un aspecto sumamente importante tanto en la cultura Oriental como en la Occidental. Sin embargo, desde hace unos años, cada vez más esta ética del carácter ha sido sustituida por la ética de la personalidad, basada ante todo en las apariencias, juicios a primera vista o metas fáciles de alcanzar, como vestir bien para triunfar, aparentar, ganar influencias, amigos, etc. Para ello no es necesario ninguna búsqueda de superación personal profunda. Se queda únicamente en la superficie, es fácil de conseguir, y no nos aporta satisfacción verdadera, ni duradera, felicidad. Obviamente, tampoco favorece el desarrollo como persona.

Por el contrario, la ética del carácter está basada en valores profundos. Valores que hacen crecer al individuo. Suelen ser difíciles de lograr, porque es necesario creer en uno mismo, dedicación y capacidad de lucha contra la adversidad. Valores como la honradez, humildad, fidelidad, templanza, coraje y justicia. Los valores del carácter son mucho más complejos y profundos que la personalidad, pero son mucho más gratificantes.

El Dojo-Kun es una guía a través de la trayectoria del carácter. Una persona que quiera obtener el éxito personal debe ahondar en lo profundo y buscar más allá de la superficie. Debe buscar la perfección del carácter.




Rectitud: Anteponer ante todo en la mente el camino de la honestidad defendiendo la verdad y siendo honesto con uno mismo y con los demás.

Explicación: Para ser digno de confianza, es preciso relacionarnos con los demás desde la ética del carácter. Los seres humanos aprendemos de generación en generación de nuestros antecesores. En karate, nuestros profesores pueden transferirnos sus conocimientos, pero para ello debemos ser fieles a ellos y confiar en nosotros mismos.


Esfuerzo y constancia: Se refiere al esfuerzo y dedicación máxima que debemos adoptar para alcanzar la maestría en el Arte Marcial. Mantener un espíritu de perseverancia y esfuerzo. Sin ello, es imposible lograrlo. 

Explicación: Siempre hay dificultades en nuestro camino. La ética del carácter nos debe preparar para luchar contra dificultades económicas, enfermedades, etc. Un Arte Marcial como el karate no es fácil, requiere de un gran esfuerzo. La clave está en juntar el espíritu de superación con un esfuerzo permanente. Si conseguimos avanzar en una disciplina tan difícil como el karate, podremos avanzar en cualquier aspecto de la vida. Y es muy importante recordar que ni siquiera la educación sustituye a la constancia, pues el mundo está lleno de fracasados muy bien educados. Únicamente la constancia es el camino del éxito.


Respeto a los demás: Todas las Artes Marciales, especialmente las japonesas tienen algo en común, el respeto. Respeto a los demás. En karate, respeto hacia el Karate-Do y su Etiqueta, el Maestro (Sensei), los compañeros y todo lo que nos rodea. Las Artes Marciales comienzan y terminan con la Etiqueta (muestra de respeto). Una muestra de ello es el saludo que se realiza tanto al entrar y salir del Dojo como al inicio y final de cada entrenamiento (en memoria de los Maestros del pasado). La cortesía se alarga durante todo el entrenamiento, ya que se siguen realizando saludos tanto al inicio como al final de cada ejercicio, ya sea kata (formas) o Kumite (combates). 

Se trata de una tradición Samurai, que da sentido a la fidelidad del alumno hacia el maestro y los compañeros de mayor nivel. Esta fidelidad y respeto es compensada con la transmisión de sus conocimientos. Es una de las partes más importantes del karate Shotokan.

Explicación: El saludo al entrar al Dojo es una muestra de respeto al legado, a la tradición, a aquellos maestros que hicieron crecer el karate. El saludo al maestro y los compañeros es una muestra de gratitud por sus eneseñanzas. El maestro y los compañeros de más nivel corresponden siempre al alumno que saluda con otro saludo.

Reprimir la violencia: Es el punto más importante en la enseñanza del Karate-Do en los niños y jóvenes. Consiste en el control permanente de las emociones y la agresividad. El Karate-Do persigue el control físico, pero sobre todo el mental, y ello debe influir en nuestro comportamiento. El karate únicamente debe usarse como defensa personal y sólo en casos de extrema necesidad, cuando no exista otra alternativa. Aquellos que inicien la práctica del karate con idea de poder resolver conflictos violentos serán inmediatamente privados de su enseñanza salvo que realmente comprendan y se comprometan a seguir las 5 máximas del karate. 

Explicación: No existe distinción entre violencia física o violencia con palabras. Cualquier ser humano tiene derecho a enfadarse, pero es nuestra actitud y voluntad ante estas situaciones la que distingue a una persona que siga la ética de la personalidad (probablemente tenga más posibilidades de actuar violentamente) de otra que siga la ética del carácter, la cual buscará la manera correcta de resolver la situación mediante el control de sus emociones, respetando a los demás y sobre todo a sí mismo al no utilizar la violencia física.


Y para terminar os dejo un vídeo donde el Maestro Richard Amos (6º DAN), uno de los dos únicos occidentales con vida que ha completado en Japón el curso de Kenshuesei (programa de Instructor de la Japan Karate Association) explicando el significado del Dojo Kun (eso sí, en inglés). También tengo el honor de decir que asistí a un curso técnico de un fin de semana con este maestro y puedo afirmar que fue absolutamente increíble.



Historia del karate

Esta primera entrada servirá como presentación del blog, pero he querido meterme directamente en el tema, ya que hay mucho que contar. Puedo decir que todo lo que se publique estará bien documentado y podré rigor y seriedad para contar aquellos aspectos del karate Shotokan que considero puedan ser interesantes para la sociedad en general. 

Además, si estáis atentos, podréis descubrir con qué grandes maestros he tenido el honor de entrenar, así como ver algún vídeo o foto interesante. Así pues, empezamos con la historia temprana y moderna del karate Shotokan:



Historia Temprana:

El karate Shotokan tiene sus raíces en las islas de Okinawa, ahora pertenecientes a Japón. Proviene de un sistema de lucha nativo llamado Okinawa-te, que significa “mano de Okinawa”. Éste dio paso en un momento al karate (la mano china) para acabar finalmente en karate-Do (la forma de la mano vacía).

Antiguamente, Okinawa fue un reino independiente con grandes influencias de la cultura china. Cientos de artistas marciales Okinawenses estudiaban en China, lo que les permitía entrenar con los artistas marciales chinos y enriquecerse. Todo ello gracias a la relación tributaria existente en aquel momento entre Okinawa y China.

El Okinawa-se te dividía en tres estilos, correspondientes a los pueblos dónde estaban localizados en sus inicios: Shuri-te, Naha-te y Tomari-te. El karate Shotokan es un estilo japonés moderno, descendiente de estos estilos Okinawenses tradicionales.

Lamentablemente, la historia del karate es incompleta y en ocasiones especulativa, pues hasta no hace mucho tiempo, se enseñaba en secreto y eran pocos los documentos que se guardaban. Durante la época secreta del karate, no existía discusión sobre el entrenamiento de karate, incluso en el seno de una familia se guardaba máxima discreción.





Isla de Okinawa




Historia Moderna:

El Maestro Gichin Funakoshi es considerado el padre del karate moderno, y es cierto que es en gran parte el padre del karate japonés. Fue maestro de la escuela de Okinawa y un entusiasta del karate. Comenzó a entrenar en su niñez, con los maestros Yasutsune Azato (1827-1906) y Yasutsune Itosu (1830-1915).

Precisamente Funakoshi fue seleccionado para dar las primeras demostraciones de karate fuera de Okinawa allá por el año 1916. Éstas fueron bien recibidas, y rápidamente creció el interés sobre el karate en Japón. Funakoshi decidió permanecer en Japón tras la segunda demostración en 1922.

Al principio eran pocos los estudiantes que apoyaron al único instructor de karate en Japón. Por ello, el Maestro Funakoshi, de 56 años de edad, tuvo que realizar trabajos adicionales para poder subsistir cuando abrió su Dojo (lugar dónde se practica el arte marcial) en su dormitorio. Trabajó de jardinero, conserje, vigilante e incluso persuadió al cocinero de que tomara clases de karate para poder costearse las comidas.

El nombre del estilo, Shotokan, es un tributo al Maestro Funakoshi, el cual usaba el pseudónimo “Shoto” como firma en sus poemas y caligrafía. Shoto significa pino ondeante (ondulante). Funakoshi usaba este nombre porque le encantaba escuchar el sonido del viento a través de los pinos que ondulanban cuando pasaba sus tardes en Okinawa.

Ya en 1936, Funakoshi construyó su primer dojo en Tokio. Sus estudiantes lo llamaron Shotokan (la casa de Shoto), pues no fue el Maestro quién nombró su estilo de karate, sino que fue el nombre de su escuela el que llegó a asociarse con el propio estilo.

El Maestro Gichi Funakoshi murió el 26 de abril de 1957. A lo largo de toda su vida entrenó a muchos estudiantes famosos, entre los que se incluyen Shigeru Egami, Masatoshi Nakayama, Keinosuke Enoeda, Tsutomu Oshima, Hidetaka Nishiyama y Teriyuki Okazaki

Yo mismo tuve el honor de asistir a un curso con el Maestro Teriyuki Okazaki (10º DAN) con el cuál tuve el honor de entrenar en 2011 en su única visita a España. El entrenamiento fue durante un fin de semana en San Juan (Alicante) durante el cual Shihan Okazaki visitó la Universidad de Alicante.



Maestro Gichin Funakoshi