domingo, 10 de noviembre de 2013

Kárate Femenino

Hoy en día, el karate femenino está en auge. Parece que la mujer de hoy, muy concienciada por la seguridad ha hecho que se plantee el hecho de realizar artes marciales. Y son muchas las que han conseguido integrarse perfectamente en todos los niveles de la práctica del karate, dominando sus temores y dejando a un lado la desconfianza y los complejos a la hora de entrar en un Dojo.




Pero es cierto que el karate se ha considerado un deporte masculino a lo largo de los años (entendido así en Occidente), incluso si miramos las competiciones femeninas, no han alcanzado su verdadero auge hasta hace pocos años. Pero, pese a todo, la escasa tradición de la mujer en karate en occidente nunca se ha sido motivada por limitaciones reales a la práctica del karate.

Las niñas, las mejores alumnas

Pese a que la incorporación de la mujer ha sido lenta, son precisamente las niñas las que más pueblan los gimnasios en las categorías infantiles. Su capacidad es tal que demuestran con rapidez sus facilidades físicas en cuanto a elasticidad y trabajo de equipo. Las niñas suelen ser las mejores alumnas, muy aplicadas, atentas y motivadas para demostrar que pueden hacerlo mejor que sus compañeros.

                                     


Pero la realidad todavía es incierta. Son muchos los padres que, faltos de información, evitan que sus hijas practiquen karate incluso como actividad extraescolar. Tratan equivocadamente de protegerlas. Pero realmente, les están cerrando una puerta para que ellas mismas desarrollen una capacidad y una gran confianza en sí misma. Se piensa muchas veces que una niña en karate lo pasará mal, pero se olvida el aspecto de la autodefensa. ¿Qué mejor deporte para una niña que aquel que la enseñará a ser precavida, fuerte, decidida, vigilante y ante todo, a saber defenderse?



La adolescencia, una etapa difícil

En la adolescencia, hay numerosos casos de dudas acerca de la continuidad con unos entrenamientos que han ocupado gran parte de su vida. Pero esto no es sólo en las mujeres. Los chicos jóvenes también pasan por esta época de dudas e incertidumbre. Se enfrentan a la decisión de continuar y crecer verdaderamente dentro del karate, o por el contrario, la salida fácil. Dejar los entrenamientos y dedicar ese tiempo a salir con los amigos.

Sólo aquellas con una fuerte mentalidad y con la ayuda de padres y maestro continuarán y alcanzarán la madurez dentro del karate, consiguiendo por tanto aquello que en un principio era el objetivo principal de la mujer en karate, la autodefensa, aunque también descubrirán el verdadero objetivo de todo practicante de karate, el conocerse a sí mismo, sus limitaciones y sus posibilidades.

Karate para bajar de peso


Muchas mujeres descubren el karate como un medio únicamente para mantenerse en forma o incluso bajar de peso. Es cierto que la condición física se trabaja mucho en karate, y todo hay que decirlo, se trabajan todas las partes del cuerpo por igual. Así como un tenista probablemente emplee más tiempo entrenando un golpe ganador con su brazo bueno, en karate se entrena todo el mismo número de veces por cada mano o pie. Además, el trabajo de elasticidad y del tren inferior (piernas y glúteos) hace del karate un ejercicio perfecto para todas las mujeres.


Sentimiento de inferioridad

Desgraciadamente, existe un sentimiento infundado de inferioridad en gran parte de las mujeres que las hace pensar, erróneamente, que si comenzaran a practicar karate, su trabajo no sería valorado por sus compañeros, no serían aceptadas, o provocarían risas entre los demás practicantes.

Esto obviamente es falso. Es más, el hecho de que una mujer se anime a practicar karate es síntoma de su fortaleza y su valía, y por consiguiente motivo de admiración de todos hacia ella.


 

Pero el temor viene de que en karate, el esfuerzo y la progresión que se le exige a la mujer es exactamente el mismo que al hombre. Pero lo que muchas mujeres no saben, es que son totalmente capaces de ponerse al mismo nivel. Y aquellas que se han aventurado y lo han conseguido, son tremendamente fuertes en espíritu, porque decidieron plantearse un reto que muchas desechan por miedo o sentido al ridículo.
Poco a poco se van creando departamentos de karate femenino en las federaciones, y las competiciones femeninas cada vez son más importantes (y normalmente igual de espectaculares que las masculinas). Así que desde aquí, sólo puedo dar ánimos a aquellas mujeres que sientan la curiosidad o necesidad de probarse a sí mismas, y de adquirir unas habilidades y capacidades que la harán totalmente suficiente para su autodefensa. Porque, todo hay que decirlo, la mujer es la que verdaderamente encarna la filosofía del karate: utilizarlo únicamente para la defensa personal, y nunca para crear conflictos.

España, bronce en el Campeonato del Mundo (París 2012)

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